martes, 21 de diciembre de 2010

El mayor de los males

Sócrates.- ¿Es cosa agradable ponerse en manos de los médicos?, ¿Y el tratamiento que se da a los enfermos, les causa placer?
Polo.- Yo no lo creo.
Sócrates.- Pero es una cosa útil, no es así.
Polo.- Sí.
Sócrates.- Porque libra de un gran mal; de suerte que es ventajoso sufrir el dolor a fin de recobrar la salud.
Polo.- Sin duda.
Sócrates.- El hombre, que en este estado, se entrega en manos de los médicos, ¿se halla en la situación más dichosa posible con relación al cuerpo?, ¿O es más bien el dichoso el que no está enfermo?
Polo.- Es evidente que el segundo es más feliz.
Sócrates.- En efecto, la felicidad no consiste, al parecer, en verse curado del mal, sino en no padecerlo.
Polo.- Es cierto.
Sócrates.- Pero de dos hombres enfermos, en cuanto al cuerpo o en cuanto al alma, ¿Cuál es el más desgraciado, aquel a quien se cuida, curándole de su mal, o aquel a quien no se pone en cura y que continúa con su mal?
Polo.- Me parece que es más desgraciado aquel a quien no se pone en cura.
(Platón)

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