sábado, 7 de mayo de 2011

Los Magos y las Brujas



Dícese que un Mago es aquel con la capacidad de alterar el orden físico de las cosas. Es un conocedor de los fenómenos de la naturaleza, por lo cual es capaz de modificar la estructuras microscópicas y macroscópicas. Entiende más que los demás los fenómenos de todas las ciencias y alterando las cantidades de materia y energía da la sensación de magia.
El mago Merlín era un sabio de su tiempo, sabía como mezclar sustancias y provocar reacciones químicas. La cal mezclada con el agua produce una reacción exotérmica en la cual el agua se calienta como si estuviera expuesta al fuego. Esto lo sabe perfectamente un trabajador de la construcción o una tortillera, podría engañar a sus hijos haciéndoles creer que puede calentar el agua sin tocarla.
El arte de un mago es en realidad el arte del conocimiento de la física, la química y las matemáticas.

Hubo un tiempo en el que la razón se consideró el fin último del hombre. Aquel que pudiera explicarse con leyes simples la naturaleza de todas las cosas, aquel que pudiera definir la esencia de todos los entes encontraría el santo grial de la sabiduría y podría predecir no solo el comportamiento de la naturaleza, sino el de los seres humanos.

Algunos hombres a quienes el poder había corrompido consideraron que el conocimiento solo podría pertenecer a unos cuantos, mientras la mayoría de los seres humanos debería permanecer en su ignorancia, como servidores de los poseedores del saber.

Algunos otros consideraban que el conocimiento no era propiedad de unas cuantos y que entre más hombres conocieran los misterios de la naturaleza más posibilidades tendría el hombre de ser un ser poderoso como especie.

Pero la ignorancia y el prejuicio son lisonjeros y la mayoría de los hombres prefieren permanecer engañados. Es más fácil crearse una imagen conocida de las cosas que ver la realidad.

El mundo se dividió entonces en los Magos que guardaban el conocimiento negándole a la mayoría su derecho al saber y los Magos que pretendían que el conocimiento fuera una propiedad común a todos los hombres.

Los primeros se hicieron llamar los Magos Blancos argumentando la nobleza y pureza de sus corazones, utilizando el color como un símbolo de bondad y de verdad. Fieles a su consigna ocultaron el conocimiento detrás de la blancura confundiendo a los hombres.

A los segundos los hicieron llamar Magos Rojos, argumentando que todo lo rojo era síntoma de peligro, los Magos Rojos perdieron la primera batalla pues consideraron que los colores no definían las intenciones y crelleron en la nobleza de los hombres. pronto entendieron que habían sido derrotados por las armas que se negaron a usar y decidieron esperar un nuevo momento.


Dícese de una Bruja, que es aquella que pide a los dioses la fertilidad de la tierra, la fertilidad de las artes, la fertilidad de las ideas, la fertilidad de la raza humana.

Asociada a la fertilidad está la presencia del erotismo en la mujer, que hace perder la razón al hombre.

Los magos Bancos y Rojos condenaron a las brujas durante mucho tiempo, pues creían que la razón era el fin último del hombre, y no podría llegar a este fin sobreponiendo las pasiones a la razón.

Pero la iluminación se encuentra en el éxtasis, en el desbordamiento de las pasiones, en el orgasmo de la imaginación. Las brujas son el complemento perfecto para que la razón se ofusque y de paso al instante del genio.

¿En qué momento descubre Arquímedes la solución al misterio de la corona del rey?, en el momento de iluminación en el que la razón parece quedar de lado para dar paso a una chispa, la chispa del conocimiento, no es el parto de las ideas de Sócrates, es el orgasmo de las ideas.

El orgasmo no es un dolor, es una convulsión de placer.

Las brujas con su erotismo conectan al hombre con su realidad sensible, lo hacen consciente del placer de las pasiones.

Este nuevo conocimiento no fue fácil para los magos que llenos de prejuicios condenaron a las pasiones y a las mujeres llenas fértiles de pasiones junto con ellas.

Las mujeres se organizaron para ser como los magos, pero no para formar el partido de las brujas. Las pasiones, incontrolables siguen siendo motivo de exclusión entre magos, hombres y brujas.

No existen las brujas blancas y rojas, a todas las brujas se les cuestiona prejuiciosamente.

Sin embargo, los Magos Blancos han encontrado una nueva forma de ignorancia, han convertido el erotismo de las brujas en misoginia, en pornografía, en exceso de las pasiones para seguir ocultando ahora no solo la razón, sino las pasiones como complemento de la razón.

Los Magos Rojos han perdido su segunda batalla dejándose llevar por el prejuicio que es propiedad y arma de los magos Blancos.

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